Búscame donde las luces de neón hayan dejado de servir de faro.
Fóllame como si el Diablo te hubiese arrancado el alma.
Quítame la vida y vívela como si fuese tuya.
Ámame como si fuera la última, como si no pudieses hacer nada más.
Luego méteme en tu bolsillo y vete.
No volvamos jamás a la oscuridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario