sábado, 27 de septiembre de 2014

No deseo nada más

Todo el mundo quiere una gran historia: atormentada, que vaya del amor al odio como del arrojo al miedo. Llena de pasión, exagerada, que halle el Cielo en una mirada y el Infierno en dos palabras. Envidiada, que haga historia y llene cuerpo y alma; que vacíe cada nervio cuando tiemblan los pilares sobre los que se levanta. Una historia dramática en su inicio, trágicamente hermosa en cada aliento y que culmine en el más feliz de los finales. Que gane el amor, que se sobreponga a todo al abrir los ojos una noche bajo la lluvia más copiosa del año. Así, de repente.
Ilusos.
Yo no quiero nada de eso, a mi me sobran tragedias y aparatosos momentos de claridad; a mi me sobran príncipes o querer que sólo le toque el Sol cuando yo estoy cerca. Yo sólo quiero su sonrisa.
Porque cuando él sonríe, ahí está mi hogar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario