, sobria. No pienses que "es lo mismo de siempre, lo que le pasa es muy fuerte, pero pasajero. Si no está contigo es porque no le sale de los cojones por mucho que diga que te quiere." No pienses que tal vez tengan razón. No pienses con esa parte del cerebro que te dice que es cierto, esa que no se ha creído nada.No pienses, ¿me escuchas? No lo hagas.
No pienses en todo aquello que te ha dicho ni en lo bien que habéis pasado el día, como
si todo fuese casi como lo fue. No lo pienses porque entonces, todo se reducirá a esa conversación.Y debe reducirse a hechos.
No pienses. Porque pensando jamás has superado nada.
Y, sobre todo, "no te esperes nada de lo que te ha dicho, tú sigue como antes
y que diga misa: siempre tiene
alguna excusa."Qué razón tiene y cómo odio que la tenga. Ojalá mi mente tampoco la creyera a ella.
Porque quiero creerte a ti. Y creerme eso de que lo quieres todo y que te vendrías conmigo, eso de cuando esto pase volverás a por ese todo, porque soy perfecta para
ti.Es que necesito creerte a ti. Pero ese "que te sirva para darte aún más cuenta
de lo que hay" suyo es más real que lo que tú me prometes.Quizá sea que te quiero más de lo que tú me quieres; incluso más de lo que tú te quieres, y mira que es difícil.
No pienses.
Te creo, pero no me cuadra; o te entiendo, pero no te creo. No lo sé.
No pienses.
Me quieres, pero me apartas.
No pienses.
Que te irás.
No pienses.
Que lo quieres y lo querrás, pero no ahora.
No pienses.
Que vendrás a por ello.
No pienses.
Mi "vente conmigo, y nos vamos los dos."
No pienses.
Que quieres que te crea.
No pienses.
Joder, esa última mirada antes de cerrar la puerta de tu casa...
No hay comentarios:
Publicar un comentario